Persecución sindical por parte de la empresa concesionaria de la explotación del Puerto de Melilla contra el delegado de personal de UGT

Estaciones y Terminales Marítimas S.A., viene manteniendo una aptitud antisindical desde que se celebraron las elecciones sindicales.

Desde la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de la Unión General de Trabajadores de Melilla, vemos con muchísima preocupación el acoso y derribo a que la empresa  está sometiendo al  delegado de personal de nuestra organización sindical.

Que dicha empresa se dedique, en la figura de su responsable en Melilla, a la única preocupación de destrozar a la representación legal, que ya acumula un total de 5 sanciones, a cada cual mas ridícula, es la demostración palpable de la de la pretensión de la empresa que denunciamos.  Estos hechos ya han sido puestos en comunicación de la inspección de trabajo y de la Autoridad portuaria.

La última de las sanciones, de tres meses de empleo y sueldo, por acompañar con permiso de la policía y guardia civil del puerto a su madre con epilepsia, al barco, ya que su avanzada edad así lo aconsejaba. Todo esto sin aprovecharse en ningún momento de su condición de trabajador ya que se encontraba de descanso, vamos como cualquier otro ciudadano que pide permiso.

Esta situación va a ser puesta nuevamente hoy por el responsable del Sindicato Marítimo portuario a la dirección del puerto para que se tomen medidas ya, la Autoridad Portuaria no debe permitir este tipo de conducta en su casa.

Una empresa que ha tenido y tiene a los trabajadores machacados y bajo presión desde el minuto uno, una empresa que se ha estado llevando en tiempos de bonanza millones de euros sin que ello haya repercutido jamás en las condiciones laborales de los trabajadores, sino todo lo contrario.

UGT llegó a un acuerdo verbal, con los responsables de la empresa en cuestiones tales cómo mejoras económicas, sociales y de seguridad laboral, que la empresa, en su habitual línea, jamás ha cumplido, lo que viene a demostrar su talante manifiestamente antisindical y, por tanto, vulneradora de derechos fundamentales.